sábado, agosto 17, 2013

Crisis de los Treinta (8 años después)

Ya me lo decían: 'Santiago es una ciudad dura, difícil, fría y veloz', pero mi terquedad de adolescente tardío me llevó a desafiarla. Y aquí estoy desde hace más de dos años, entre el monstruoso concreto y la vegetación que se impone a cada ladrillo; entre las multitudes que corren como autómatas y la soledad permanente, que a ratos se ve desplazada por la tibieza de una esporádica compañía; entre el bullicio que nunca se apaga y el silencio de mis propios pensamientos.

Aquí literalmente he llorado, entumecido por el frío y sofocado por el calor. Me he sorprendido con la indiferencia de la gente y me sigo perdiendo hasta en las estaciones de metro. Aún así no me arrepiento. Lo pensé tantas veces que ya es una sentencia: No volvería atrás aunque, a mis casi 40 años, tenga que pararme en las esquinas a hacer malabarismo, por dinero. 

Hace 10 años vivía en una ciudad pequeña, tenía el trabajo ideal y una relación estable, que de tan larga y madura se volvió perfecta, tan perfecta, que se rompió al primer error. Confieso que jamás sentí dolor semejante y a pesar de no guardar sentimiento alguno, al punto de olvidar hasta su voz, es imposible remontarme a aquella época sin llorar como la primera vez y morir nuevamente. Gracias a él entendí lo que es el desarraigo emocional, conocí el dolor del desprecio y aprendí a temerle al amor. 

Hoy mi vida se encuentra en una posición absolutamente distinta a la que dejé hace más de dos años. Extrañamente mi forma de hablar, vestir, relacionarme y sonreír, se han vuelto más naturales que nunca y me veo rodeado de gente linda en todos los formatos existentes.

Mi círculo más cercano, el más querido, es el de mi trabajo. Partiendo por mi jefe, Pumba, un gordo adorable lleno de energías; Una jovencita, 'Joselayners', tengo la misma edad de su padre y alegra mi día con chistes. La Gringa, que canta con el alma y desordena a todo el mundo, sobre todo a las mujeres. Mi Priscila, la más bella, la mujer más fuerte que he conocido después de mi madre. Anita, la niña que llora si no le dan papas fritas. 

Aaron, mi hermano/hijo. Sole, mi gorda. Mi linda Pachi. Todos coterráneos haciendo patria en Santiago. Los adoro!

Aunque para muchos, plataformas sociales como Twitter sean un mero juego, para mi fue la primera y única manera de interactuar al llegar aquí. hoy en día es la ventana por la que miro al mundo y desde donde han salido relaciones afectivas maravillosas. 

Facebook es el cordón umbilical que me une a mi familia y los pocos cariños que dejé en aquella ciudad endemoniada. A mi familia amo con el alma y al resto los recuerdo con cariño.

Santiago es una ciudad dura y difícil, es cierto, pero he aprendido a encontrar luz en cada una de las personas a las que he conocido por muy débil que sea el lazo que nos una. He visto sonrisas en rostros grises y he sentido tibieza en cada mano que he estrechado. Quizás sea esta mi verdadera crisis de los treinta. Puede ser que me esté acostumbrando a la ciudad o que me esté camuflando con el entorno. A ratos me siento como la vegetación que desafía al concreto, en otras ocasiones como un autómata más, pero he llegado a la conclusión de que hay más vida en este lugar de lo que jamás imaginé antes de venir. Basta con pensar que hay 6 millones de hermosas e interesantes historias allá afuera, y yo quiero conocerlas todas...

Hoy es mi cumpleaños número 38, estoy solo en mi habitación por opción propia, por costumbre y por derecho...

Hoy es mi cumpleaños número 38 y esta es parte de mi crisis personal. 




viernes, junio 26, 2009

Síndrome de Michael Jackson

Su piel pasó de la oscuridad a la luz, contrariamente a lo que sucedió con su vida personal de adulto, al menos públicamente. Es extraño que millones de personas hoy lloren dolorosamente la partida de quien fuera acusado de mantener relaciones sexuales con menores de edad y posteriormente verbalizara en un documental el placer que le provocaba el compartir la cama con niños, a quien haya asomado torpemente a su hijo de apenas unos días de nacido en la ventana de un edificio, haya deformado su rostro a niveles esquizoides y declarado fanático del personaje de cuentos infantiles cuyo nombre es el mismo de la patología psiquiátrica que él padecía.

Es que quizás todo se deba a que nacimos viéndolo y escuchándolo y eso se enquistó en nuestro cerebro a modo de costumbre. Así mismo, Todo lo malo, extraño, dañino o distinto puede llegar a asumirse y justificarse en forma proporcional al tiempo que ha estado cerca nuestro.

A la distancia lo sentimos tan cerca que fuimos niños jugando con su música, con sus pasos de baile robóticos y gritos repetidos hasta el hastío en cada una de sus apariciones. Como niños, adorábamos verlo caracterizado de zombi a pesar de las pesadillas que nos provocaba. Nos sentimos malos y rudos, fuertes, viéndolo retar a duelo de baile a las pandillas enemigas o como gangster salvador de niños a pesar de su andrógina apariencia que cada día se volvía más y más femenina. Avalamos su ‘heterosexualidad con adultos’ por un tosco y torpe beso con la Imán, mientras su rostro luchaba cada vez más por parecerse al de la Ross. Sentimos el romanticismo fluir cuando apareció con la Presley como esposa al son de una balada suave y ligera, a pesar de verse como dos hermanitas maquilladas y en topless. Y así crecimos, cambiamos, maduramos y cada cierto tiempo una imagen de él aparecía para quedarse por un tiempo y mantener la costumbre en nuestro cerebro invitándonos a jugar como niños otra vez. También nosotros lo vimos crecer, madurar, formarse y… deformarse.

Quizás se trate de una alma pura o un demonio de cuerpo mutable. Puede que sea la magia inocente de un niño hombre que sólo quería despertar lo pueril en nosotros o el hechizo maléfico de mensajes subliminales que en imágenes pretendía seducirnos como en una secta. Talvez su infancia llena de traumas y frustraciones lo llenaron de obsesiones y lo empujaron a darle protección y acogida a niños desamparados para que no vivieran lo que él vivió y se malentendió o viceversa. Sea como fuere, todos fuimos una sola voz para cantar convencidos de que éramos los niños, que éramos el mundo o para salvar al planeta y vivir en un mejor lugar.

Después de todo, que tres generaciones lloren su partida no sea tan extraño. Toda rutina genera inevitablemente una silenciosa mezcla de necesidad y dependencia que sólo se hace presente al momento que la causa desaparece y es justamente lo que ha sucedido hoy. A partir de ahora tendremos que acostumbrarnos a la aparición de fotografías que de estar vivo no se habrían divulgado, más de alguna lo mostrará en su intimidad más común, otras en la más tórrida y no faltarán las de su propia muerte. Proliferarán las historias contadas por sus cercanos cuyos escabrosos detalles serán piezas en un puzzle que, de armarse, terminaría siendo tanto o más deforme que el propio dueño. Infinidad de montajes fotográficos esparcidos como pandemia por la web y correos electrónicos, ridiculizándolo o alabándolo, mientras millones de personas en el mundo entero comenzarán a preguntarse: y ahora dónde jugaran los niños…

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viernes, abril 11, 2008

Buscas a Mr Right?

Cuando se vive en soltería las libertades parecen ser ilimitadas respecto a nuestros pares comprometidos, quienes suelen ser caricaturizados cruelmente como dependientes de las decisiones de sus parejas. Si bien es cierto nos jactamos de aquello, inevitablemente nos pasamos la vida buscando inconscientemente a quien conquiste nuestro corazón, aunque eso signifique ser conquistado completamente.

Tres parecen ser las claves para encontrar a la persona que complemente nuestra vida y nuestros sueños. Debe tener el suficiente atractivo como para mirarla sin que nos duelan las muelas o gozar del sexo sin necesidad de apagar la luz, debe ser lo suficientemente instruida y consciente de su entorno como para mantener una conversación medianamente satisfactoria evitando pasar por tonta y debe tener la suficiente fortaleza interna, carisma y criterio como para desenvolverse en la vida como un ser autovalente, alegre y de decisiones propias. En resumen, una ecuación básica que mezcla las tres partes fundamentales de un ser humano: Cuerpo, mente y alma, puede llevarnos a encontrar a la persona correcta.

La ecuación a simple vista funciona como si de preparar una sopa con receta se tratase. Tres sencillos ingredientes y se tiene como resultado lo que la fotografía nos promete. La cosa parece fácil hasta que comenzamos a detallar las categorías y nos encontramos con una infinidad de posibilidades en cada una de ellas. Es que en gustos no hay nada escrito, sobre todo en lo físico y un cuerpo tiene tantas variables como personas hay en el mundo, en tal escenario encontrar a alguien que encaje completamente con nuestras preferencias en lo estético parece francamente imposible.

La parte intelectual no deja muchas posibilidades, se es atractivo o no según nuestro propio nivel de erudición, a pesar de ello la situación resulta no ser menos compleja y por partida doble. Si se encuentra a alguien fascinante mentalmente, hemos de considerar que nosotros estamos en un nivel inferior, no hay manera de justificar tal interés de nuestra parte. Por otro lado, se puede ser doctamente seductor, pero si eso no va acompañado con un cuerpo en un mínimo grado armónico, la relación no será fructífera.

Con tanta condición, el alma parece ser un detalle menor, opacado por las dos primeras, pero poseer belleza e inteligencia y carecer de simpatía no suele ser muy auspicioso.

Todo lo expuesto puede llegar a ser más complejo aún si tomamos en cuenta que cada persona maneja sus propios gustos y el orden de importancia de cada variable de la ecuación. Mientras algunas personas piensan: ‘‘Primero satisfagamos la vista y si eso anda bien, paso dos, satisfagamos el intelecto y si esos dos andan, y además hay simpatía en ti, el corazón hará lo suyo’’, otras conversan primero, ven después y finalmente sienten. Claramente ya no se trata de una simple ecuación y, por si fuera poco, el orden de los factores SI afecta el producto.

Vamos!, hay un zoológico humano lleno de formas, coeficientes intelectuales y caracteres allá afuera esperando ser el resultado perfecto a tu propia ecuación, define tus intereses y ve por el tuyo, aunque siempre está la posibilidad de comer sopa en sobre con la luz apagada mientras nos burlamos secretamente de los comprometidos, al menos nos ahorraremos un dolor de muelas.

lunes, diciembre 10, 2007

Espejismos


Es un hecho, la vida esta llena de necesidades y nos movemos en torno a ellas, cada una de estas se van expresando según nuestras carencias y aunque existen viejas conocidas, como el hambre y la sed, a cada paso aparecen nuevas, unas fáciles de suplir y otras simplemente imposibles de manejar.

Es común que después de la ruptura de una relación importante se generen un sinfín de carencias afectivas relacionadas mayoritariamente con el ego. Si la relación que ha finalizado es de más de 7 años sentiremos que somos demasiado viejos para volver a empezar, fuera de foco en un mundo que aparece desconocido, feos e incluso sexualmente poco atractivos. En definitiva, será como despertar de un largo sueño y será justo allí que las necesidades brotarán en busca de algo o alguien que las supla.

En un mundo que parece nuevo en todo sentido y con la inseguridad a cuestas, fácil resulta encandilarse con espejismos que aparecen en nuestro camino como el agua irreal en el candente desierto, para ello basta con que alguien nos mire más de una vez o muestre algún interés como para que sintamos que estamos frente a nuestra salvación y arremetemos con un desborde de galantería y romanticismo, como en nuestros viejos tiempos. Lo bueno es que logramos reparar nuestro dañado amor propio; lo malo?, terminamos utilizando a quien ha puesto sus ojos en nosotros como si fueran un mero utensilio de sanación emocional.

Todo esto se convierte en una seguidilla de pruebas del tipo ensayo y error, donde nunca terminamos de ensayar y jamás analizamos los errores, pues todo apunta a sentirnos bien, a cualquier precio.

En cuanto a esto, la situación puede volverse un tanto peligrosa, pues entre tanta carestía, podemos llegar a encandilarnos con los espejismos más insólitos y delicados, como personas extremadamente mayores o menores, gente casada o de distinta condición social o cultural e incluso de personas del mismo sexo. Cuando nuestras necesidades de afecto nos superan, podemos llegar a cualquier cosa con tal de satisfacerlas.

Es imposible necesitar agua a menos que tengamos sed, difícilmente tendremos hambre después de comer y claramente no buscaremos el amor si estamos inmersos en una relación estable. Somos seres incompletos en constante búsqueda de nuestra armonía emocional, nunca tendremos certeza de lo que llegaremos a hacer por conseguir agua, alimento y mucho menos lo que haríamos por un poco de amor, lo que sí está claro es que aquella persona en extremo mayor o menor de edad, de distinta condición social o cultural e incluso del mismo sexo a la cual estamos utilizando, estará viendo en nosotros a su propio espejismo perfecto capaz de reconstruirle la propia autoestima, después de todo la vida está llena de necesidades que hay que satisfacer de alguna manera.

martes, octubre 30, 2007

Fantasmas

Alguna vez ha tenido aquella extraña sensación de estar siendo observado aún teniendo la certeza de que se encuentra en completa soledad?. De seguro ante esa situación el impulso lógico le obliga a encender la luz, poner música, llamar por teléfono a alguien o hacer cualquier cosa que ayude a eliminar tal angustiante sentimiento. De repetirse este hecho, de plano pensará que se trata de la presencia de un fantasma.

Tales fenómenos son analizados desde siempre y los expertos en el tema abordan los sucesos fantasmales enfocándolos sólo a ciertos lugares puntuales. Con sólo poner en el buscador Google la palabra ‘ghost cam’ obtendrá un listado de cámaras web instaladas en sitios tan particulares como el barco ‘Queen Mary’ y hospitales abandonados donde son atribuidos los fenómenos paranormales, dichas imágenes son refrescadas frecuentemente con el objetivo de dar al espectador la posibilidad de literalmente cazar a un espectro en línea.

Para el mundo en general, hablar de fantasmas es asociar el concepto con almas en pena que vagan en un limbo terrenal, en viejas casas inhabitadas, en lugares donde ha muerto más de alguna persona trágicamente o sencillamente en cementerios, pero la verdad es otra, los fantasmas deambulan por todos lados y no son necesariamente espíritus. Para entender esto, basta con que se ponga de pie en este momento, el calor de su cuerpo tardará varios minutos en desaparecer de la silla, si esto sucede estando usted vivo y gracias a un momento de presencia suya, qué sucederá al morir y luego de toda una vida de existencia?. Algo similar ocurre en lugares de mucha actividad como en colegios, seguirá oyendo ruidos tenues aún cuando aquel recinto esté vacío, sin necesidad de haber muerto alguien allí. Esto es más comprensible desde el punto de vista de las energías y a menudo suele confundirse con fantasmas reales.

Si bien es cierto es imposible que un espíritu fantasmal pueda materializarse, existen maneras de tener contacto directo con ellos con relativa espontaneidad y por espacio no mayor a unos cuantos milisegundos. Para esto basta tan sólo con ingresar a una habitación completamente oscura, encender la luz y mirar rápidamente alrededor. Si lo que busca es verlo junto a usted, pruebe ingresando al baño en completa oscuridad, párese mirando al espejo y de la misma manera encienda la luz… En ambos casos, de coincidir con la presencia de un fantasma real logrará ver una especie de nubosidad que desaparece rápidamente y de contar con suerte verá detalles del rostro. Si desea tener un registro duradero de un espectro, basta tan sólo con fotografiar, con un flash potente, un espacio que se encuentre obviamente sin ninguna luminosidad. Otra manera de plasmarlo, aunque menos fidedigna, es dejando una grabadora de sonidos en funcionamiento continuo por un largo período en un lugar que cuente con silencio absoluto. Lo que obtendrá a cambio serán pocos segundos de sonidos producidos o no por fantasmas, llamados psicofonías. Ingrese tal palabra en un buscador de Internet y verá a lo que me refiero.

Energías, almas en pena o seres en el limbo, usted decide en qué creer, después de todo tarde o temprano sabremos la verdad una vez que pasemos al otro plano y seamos nosotros parte de aquel estado etéreo y difuso. Por lo pronto, prepare su cámara o tome el teléfono porque de algo sí podemos estar seguros, mientras usted lee esta crónica, alguien o algo se encuentra detrás suyo.



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viernes, agosto 17, 2007

Aquellas Primeras Veces

Hay situaciones en la vida para las cuales no estamos necesariamente preparados y es preciso vivirlas para entender su significado y su impacto en nuestro ser, como el primer beso o el primer matrimonio, el primer día en nuestro primer trabajo o la primera vez viviendo solos.

Pocas de ellas suceden solo una vez en la vida y son esperadas ansiosamente, como el cumplir la mayoría de edad, pues eso nos abre las puertas a un mundo de libertades que jamás experimentamos antes, en una pseudo independencia sostenida por unos padres, quienes miran atónitos y un tanto impotentes el resultado de 18 años de bombardeo valórico y de ejemplos, tal como si se tratara de un Frankestein que recién despierta y del cual no conocen su comportamiento.

Fuera de lo traumático o enriquecedor que puedan resultar estas ‘primeras veces’ , las mismas tienden a repetirse cada cierto tiempo y aunque contemos con la experiencia de haberlas vivido, cada vez suceden en circunstancias diferentes por lo que siempre generan un alto grado de ansiedad muy similar al de la original.

La idea de independizarse despierta incertidumbres que solo son calmadas una vez que pasamos un par de meses en la nueva casa. Sentimos orgullo por ser autosuficientes y creemos ganar en experiencia. Por otro lado y luego de vivir años por nuestra cuenta, cuando debemos mudarnos de casa por el motivo que sea y a pesar de tener en nuestra memoria emotiva aquella primera mudanza volvemos a sentirnos vulnerables y es inútil echar mano a lo vivido anteriormente. La sensación se repetirá cada vez que nos enfrentemos al cambio de lugar físico.

Después de cumplir los anhelados 18 años, cada doce meses vendrá un nuevo dígito a engrosar nuestra edad. Así pasamos los veintitantos hasta llegar a los treintas. Cada cumpleaños, después de ello, se transformará en un constante cuestionamiento de lo que hacemos, de donde venimos y donde vamos, lo que hemos hecho y dejamos de hacer, lo que quisimos ser y no fuimos, una que otra promesa y más de alguna decepción. Otra vez el hecho se repite y la experiencia previa de nada vale. Cada año será distinto, pero la sensación es la misma, estemos en compañía o en la más rotunda soledad.

Después del primer beso otros primeros besos con otras parejas vendrán y sentiremos el mismo entusiasmo. Después de una ruptura amorosa, la siguiente estará destinada a morir tarde o temprano y lloraremos. En algún momento tendremos que cambiar de trabajo y viviremos nuestro primer día en este.

En definitiva, cada vez que nos enfrentemos a un cambio, a pesar de haber pasado por él anteriormente, generará sensaciones idénticas por el sólo hecho de vivirlo en circunstancias distintas al primero, como si de una espiral cíclica se tratase donde las situaciones se repiten y de la cual conocemos perfectamente su inicio y final y a pesar de ello reaccionamos siempre de la misma manera y con la misma intensidad, como si fuésemos un supuesto impredecible Frankestein que despierta con cada primera vez y siempre de la igual forma.


Feliz cumpleaños para mi, otra vez.

martes, julio 03, 2007

Crudo Invierno?


El invierno ha llegado y con él un mundo de grises y azules que tiñen la ciudad de frío y escarcha. Son tres meses en los que el entorno cambia drásticamente, partiendo por el cielo, que se cierra empeñado en aislarnos en una pequeña cápsula de espesas nubes que imposibilita el mirar los amaneceres, censura los ocasos y exilia a las estrellas; continuando con el frío insoportable y terminando con el coro gatuno, consecuencia del cambio en el nivel lumínico que los invita a aparearse, escandalosamente.

En estos tres meses toda nuestra cotidianeidad se ve afectada, nos vemos obligados a tomar, retomar y/o generar costumbres que nos ayuden a sobrellevar el frío. Aumenta el consumo de alimentos calóricos como chocolates y café, la casa resulta ser el mejor refugio y dormimos más. Afuera, el agua parece estar en todos lados y en todos sus estados, de la lluvia mojando nuestra cara pasamos rápidamente a recibir golpes de granizo en la cabeza, mientras el vapor nos sale hasta por las orejas.

Todo lo que provoque calor toma preponderancia, es que el clima ha cambiado muchísimo últimamente y las temperaturas se han acentuado, si antes bastaba con abrigarse para palear el castañeteo de la mandíbula, hoy es necesario forrarse con ropajes exageradamente acolchados, de esos que nos hacen ver como muñecos inflados antigolpes y aún así la temblorina corporal es evidente e incontrolable. Es extraño, pero hagamos lo que hagamos, nunca lograremos abrigar los dedos de nuestros pies y la punta de la nariz, aún cuando nos vendemos con bufandas y abrigos al punto de momificación.

Aparentemente esto del invierno puede hacernos pensar que se trata de una estación fría en todo aspecto y los colores, olores, junto con nuestro comportamiento tendiente a la hibernación así lo avalan, pero la verdad es otra, pues estamos frente a una época del año en la que es posible encontrar el amor de nuestras vidas, sí, tal y como lo lee… En verano los cuerpos son los protagonistas y toda relación que nazca en esta época está basada en lo netamente sexual; En primavera, las flores, mariposas, los trinos de los pajarracos y toda esa bobería colorinche son solo un cliché comercial opacado por las desagradables alergias; Y el otoño no es más que una estación para llorar la perdida de los ‘pseudo amores’ concebidos artificialmente en las dos estaciones anteriores. Mientras que en invierno, podemos mirarnos directamente a los ojos sin ninguna distracción visual, pues el cuerpo está cubierto completamente e instintivamente buscamos protección, un refugio seguro contra la soledad invernal y es con nuestra mirada con la que ofrecemos y pedimos albergue emocional.

El clima está cambiando, de eso no hay duda y probablemente nada logremos hacer contra ello, puede que las consecuencias de esta mutación estacional nos lleve a cataclismos impensables, pero podemos sacarle partido al frío extremo, tan solo basta con cubrirnos más y mirarnos a los ojos.

Vamos, cúbrete cuanto puedas del helado azul y mantén tus ojos despejados, el cielo se cierra para que no te distraigan los amaneceres, atardeceres ni las estrellas, levanta la mirada que hay alguien allá afuera esperando toparse con tus pupilas, con una barra de chocolate en la mano y dispuesto a abrigar tus pies y tu nariz, con una serenata felina como música de fondo…




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domingo, junio 17, 2007

Amigos?

Definir el amor es imposible y cada cual lo describe como más le acomoda: Estado mental, el sentimiento más poderoso, etc. La forma de expresar el amor ha variado según el paso del tiempo. En el medioevo, el amor debía ser doloroso, mientras más sufriente fuese la relación y más trágica la historia, más legitimado era el sentimiento del amante doliente.

Actualmente, decidir a quienes le brindamos ese amor es fácil y aunque principalmente lo repartimos entre familiares, pareja y amigos, la forma en la que se ama es tan distinta como caracteres hay en el mundo, pero siempre es posible encontrar patrones que permiten identificar nuestra manera de amar. En el caso de la familia el sentimiento es casi instintivo, por costumbre quizás. En cuanto a la pareja, mientras exista avenencia, compañía y preocupación, habrá amor, la desaparición de dos de esas tres condiciones hará que la separación sea inminente. Con respecto a los amigos el sentimiento se genera de forma antojadiza y liviana.

‘Amigos en las duras y maduras’, ‘Un amigo es quien da sin pedir nada a cambio’, ‘Amigo en la adversidad, amigo de verdad’, etc. Dichos sobre la amistad abundan y si bien es cierto todos son tan antiguos como el mismo concepto, llama la atención que actualmente todos esos refranes pongan a la amistad como una relación unidireccional a nuestro favor, pues todos se resumen en un simple: Mientras nos satisfagan son amigos y al menor inconveniente el título es retirado como si nos sacásemos los zapatos después de un largo día de caminata.

Atrás ha quedado la figura de la amistad como el amor de pareja sin sexo, cuando la ruptura con amigo se debía a situaciones de peso, importantes, se asimilaba a terminar con un matrimonio. Que un amigo muriera era como quedar viudo y que se fuera lejos no importaba, pues seguía a nuestro lado de una forma u otra.

Hoy por hoy basta un simple corte telefónico en medio de una discusión, una mala cara o una ausencia a un evento importante para echar por tierra años de compañía en tiempos de soledad, ríos de llanto desesperado contenidos a son de canciones nocturnas, apoyo en momentos en que el mundo se viene abajo, en definitiva un simple suceso puede derrumbar un castillo de amistad fundado en cimientos que otrora habrían sido indestructibles y se censura la idea de que este amigo que nos cortó el teléfono, nos puso una mala cara o no asistió a nuestro evento, pudo haber tenido algún problema en aquel momento y era justo en aquel instante cuando se ponía a prueba la amistad bidireccional, relegando aquel castillo al nivel de una frágil choza.

Quizás haya que entender que aquel dicho: ‘Amigo es aquel que da sin pedir nada a cambio’ esta mal escrito, pues después de todo este tiempo de acogerte, protegerte y salvarte del dolor (físico y mental), me da el derecho de buscarte cuando yo esté por caer. Dicho de otra forma, es lógico que después de todo lo que hemos vivido, al momento de autopredecir mi caída, la primera persona a la que iba a acudir eras tú, pues yo pensaba que nuestra amistad era más importante y más fuerte que un simple corte telefónico, es más, yo pensaba que nuestra amistad era bidireccional. Lo bueno de todo esto es que ya se como actuar, pues antes de ti ya estaba solo. Extirpación de tumor maligno.

Definir el amor es imposible desde cualquier punto de vista y en cuanto al esto, decir que es un estado mental o un preciado tesoro vale tanto como aseverar que se trata de un capricho, una relación provechosa o una farsa.

lunes, mayo 28, 2007

Sexóscopo.

En el zoológico humano en el que estamos inmersos y dada la rapidez de nuestra vida actual, fácil es perder el tiempo con relaciones que no llegan a ninguna parte. Por desgracia o por fortuna, uno de los hechos que nos lleva a aceptar o rechazar al prospecto de pareja ideal es el sexo, pero para llegar a ello de manera convencional hay que invertir previamente en seducción, citas y conquista, lo que no solo se traduce en un gasto de tiempo sino que además de dinero. Si tan sólo pudiésemos tener nociones que nos permitan vaticinar el desempeño sexual de la persona a la cual encontramos atractiva, podríamos optimizar el tiempo, seríamos mas acertivos y sin duda el dinero nos duraría más.

A continuación encontrará una guía elaborada por su servidor, espero que sea de su ayuda.


Aries: Al ser el primer signo, es el encargado de llevar la iniciativa en todo, por lo mismo no existe el Aries seducido. Aman con gran pasión y son sexualmente muy activos. Al contrario de lo que se pueda pensar, los cuernos del carnero representan su innata tendencia a la infidelidad.
Pareja ideal: Sagitario.

Tauro: Posee la potencia sexual de un toro. Es el amante perfecto, quien se tope con un Tauro tendrá horas de placer carnal garantizadas, pero deberá entender que, si se trata de un encuentro furtivo, estará siendo utilizado como instrumento de satisfacción. Eso sí… lo que tendrá a cambio será inolvidable e irrepetible.
Pareja ideal: Cualquiera, menos Virgo, pero sobre todo Leo.

Géminis: Su carácter dual es extrapolado a lo sexual, pueden ser tan eróticos como mata pasiones. Gustan tanto del sexo tradicional como el del tipo ‘lame mi bota’. La mejor forma de saber frente a cual de los extremos se encontrará es fijándose en su forma de actuar antes del sexo, por lo que le sugiero un par de citas antes de la acción.
Pareja ideal: Piscis.

Cáncer: Absolutamente fieles, tanto que llegan a ser obsesivos con sus parejas. En el sexo son ellos quienes toman la iniciativa y nunca dejan de manejar la situación. Tener sexo con un canceriano es estar dispuesto a abandonarse a sus deseos, traducidos en largas, extenuantes y a menudo torpes sesiones de Kamasutra, pues mucho abarca y poco aprieta.
Pareja ideal: Aries.

Leo: Les encanta el sexo en todas sus formas y expresiones. Su histrionismo y egocentrismo innato los hace sobreactuar entre las sábanas y esperar por una buena evaluación de desempeño verbalizada durante y después del acto sexual. Si se encuentra con un Leo en la cama, háblele cuanta cochinada se le ocurra, eso les excita y les impulsa a retribuir… con buen sexo.
Pareja ideal: Cualquiera, mientras le hablen sucio, sobre todo Tauro, nunca Virgo.

Virgo: El meticuloso y conservador Virgo es un hueso duro de roer en cuanto al sexo. A pesar de despertar pasiones eróticas extremas, su virginal postura les impide cruzar el umbral del flirteo. Quien lleve a un Virgo a la cama se está llevando un mar de trancas que pueden culminar en un excelente sexo oral. Si logra consumar el acto en sí, debe tomarlo como un triunfo.
Pareja ideal: Acuario, con el resto arriesga traumas psicológicos.

Libra: Su equilibrada emocionalidad les lleva a dar y exigir en la misma medida. Ese mismo equilibrio los hace ser a menudo indecisos, por lo que no se espante si en la cama, un Libra le hace una entera planificación de lo que harán, déjese llevar y obtendrá lo mejor de este signo.
Pareja ideal: Piscis.

Escorpión: De apariencia pacífica y actitudes bonachonas, esconden tras aquella tranquilidad el fuego pasional más intenso de todo el zodiaco. No pierden tiempo buscando un estereotipo de Adonis o Venus, su lema es ‘Mientras tenga agujero y respire’ o ‘Mientras respire y tenga una erección’.
Pareja ideal: Cualquiera, incluso Virgo.

Sagitario: Los nacidos bajo este signos son completamente sumisos sexualmente hablando. Se entregan al placer independiente de lo que le pidan, pero esto no significa que por ello no gocen del sexo, para ellos, el ser complacientes les trae placer.
Pareja ideal: Tauro y Cáncer.

Capricornio: El ambicioso y testarudo capricorniano aspira a ser el mejor en todo, incluso en el sexo. Suele ser adicto a la pornografía, pero solo con fines educativos. Reprimirlo sexualmente es posible, pero obtendrá con los años una bomba sexual dispuesta a cogerse a cuanto ser vivo exista en el planeta con un ‘sí, quiero’ en su boca y así poder demostrar cuánto ha aprendido.
Pareja ideal: Leo.

Acuario: Dueños de una personalidad fuerte y atractiva, los acuarianos apuntan al sexo libre de prejuicios, pero su desempeño en la cama suele dejar mucho que desear. Si tiene un encuentro sexual con uno de ellos y tiene suerte, obtendrá buen sexo, de no ser así… asegúrese de llevar con usted un par de clavos, le aseguro que chuparlos antes, durante o después del coito, le será más entretenido.
Pareja ideal: Cualquiera, no notará la diferencia.

Piscis: Imaginativos e idealistas, sueñan con la relación sexual perfecta, aquella en que se conjugue cuerpo y alma en justa unión y son capaces cogerse al mundo entero con tal de obtener tal sincronía. Su gran problema es que, de tanto desearlo, olvidan que su desempeño puede llegar a ser mecánico y mediocre.
Pareja ideal: Géminis.


Ya lo sabe, al momento de encontrar atractiva a alguna persona y antes de llegar al sexo, preguntele primero el signo zodiacal.



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martes, mayo 08, 2007

El Legado de Walt Disney


Desde muy pequeños fuimos casi instintivamente adorando a cada uno de los personajes creados por este particular señor. Cada vez que la televisión mostraba aquella inconfundible hada salir de un majestuoso castillo y con su varilla hacer resplandecer miles de colores, sabíamos que empezaría un viaje lleno de aventuras mágicas que duraría horas y nos entregábamos a la diversión animada. Por desgracia, cada uno de sus personajes e historias tienen dos caras, que varían de la inocente candidez a la mundana realidad conforme pasamos de niños a adultos.

Ejemplos de estas dualidades hay por montones y son imperceptibles a temprana edad. Cómo explicar que Goofy y Pluto, aún siendo ambos perros, uno hablara y el otro no?, esto nos lleva a pensar en las detestables diferencias que existen entre los seres humanos adultos y la aún más detestable estigmatización respecto a estas. Así también, las dulces Daisy y Minnie, que en nuestra niñez eran percibidas como simpáticas y adorables novias de Donald y Mickey, no son más que un par de casquivanas que sin mediar motivo alguno más que el interés, cambiaban de gusto, moviéndoles la cola y lanzándose a los brazos del pato ricachón llamado Glad y del fortachón Pete (extraño animal con apariencia más bien gatuna) respectivamente. A eso… hoy por hoy… se le llama infidelidad… y duele.

Los personajes principales no se escapan. Mickey, el otrora visualizado como un simpático ratón, hoy no es más que un animal en extremo egocéntrico, de voz chillona y seguro de si mismo, todo le sale bien y jamás se equivoca y ha llegado a ser la aborrecible extensión de su creador. Donald, por su parte, a punta de inentendibles gritos y eufóricos ataques de histeria era visto en nuestra niñez como un divertido pato loco que nos generaba carcajadas a raudales y hoy nos enrostra lo peor de nuestra adultez, la ira desatada e irracional. Lo más curioso de todo esto es que estos personajes no han cambiado sus actitudes con el tiempo, somos nosotros los que les damos otra connotación a sus actos.

Así mismo, cada una de las entrañables y hermosas películas animadas que el ‘tío’ Disney creó en vida puede llegar a generarnos más de alguna frustración. Cómo olvidar la angustiante escena de un ciervo desvalido en medio de un bosque en llamas cuya madre muere calcinada dejándolo desvalido. Imposible borrar de la memoria al elefante orejón que debió llegar al extremo de tener que volar con ayuda de estas para poder justificar su diferencia. De igual modo, quedará en nuestra mente en niño de madera que deseó ser real y era deformado cada vez que mentía. Todos ellos eran acompañados por pequeñitos personajes que actuaban a modo de consciencia externa, demostrando que no es posible realizar acto alguno por nosotros mismos. Si bien es cierto ninguna de esas historias es de la autoría de Disney, fue él el encargado de inmortalizarlas en nuestra mente.

Es ahora, en nuestra treintena, que nos damos cuenta de que los príncipes azules montados en corceles blancos no existen y que las bellas doncellas virginales… tampoco, aún así seguimos tomándolos como patrones de nuestros ideales a buscar, seguir y conseguir. Descubrimos que los malos no pueden ser tan malos, que nunca se arrepienten de serlo y que jamás les llega su castigo y que uno mismo puede llegar a ser aquel malo, sin querer serlo o queriéndolo. Comprendemos que el cuento no acaba con el primer beso y que ese es sólo el punto de partida donde el ‘Y vivieron felices para siempre’ es cambiado a la fuerza por un ‘E intentaron ser felices mientras pudieron soportarse’.

Quizás el señor Disney comprendía bien esto y pretendía brindarnos mágicos recuerdos mientras fuésemos niños y la inocencia durase. Puede ser que quisiera mostrarnos de forma didáctica lo que enfrentaríamos de adultos, darnos herramientas para desempeñarnos en el mundo de grandes. O tan solo quería jodernos… Ya habrá tiempo de pedirle explicaciones una vez que despierte de su frío sueño y logren activarle nuevamente su congelado cerebro. Me apunto en la lista de activistas en pro de respuestas claras y lógicas acerca de lo que perseguía al generar un mundo animado lleno de dulzura, color, magia y aventuras, mismo que pierde su inocente significado y se satura de dobles lecturas una vez que la vida real nos llena de consciencia, cuando las experiencias personales traicionan al niño que alguna vez creyó que viviría feliz… para siempre.




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