martes, marzo 20, 2007

NeoViejos


‘Cambia, todo cambia’, reza la canción de Julio Numhauser y al margen de lo romántico de su verso, cada una de las afirmaciones que esta expresa puede hacerse extensiva a la totalidad de las situaciones de nuestra vida presente, pasada y las que vendrán.

Los modelos de automóviles se modernizan junto con las medidas de seguridad implementadas en estos. Las enfermedades van mutando al tiempo que evolucionan los remedios creados para palearlas o eliminarlas. Antes fue el machismo, luego el feminismo y ahora la igualdad. Al tango doloroso de Gardel le siguió la estridencia de los Rolling Stones, actualmente desplazada por completo por el reggeatón y sus febriles movimientos. Las pastas dejaron en el olvido a los porotos y ahora?, pues el Sushi.

La lista es larga o más bien interminable. Ya sea en modas, actitudes, conceptos o información, cualquier cosa o situación imaginable está sujeta a cambios evolutivos. Un intento más, en orden temporal de pasado a presente:

Cartas, Telegramas, Correos electrónicos.
Inteligencia, Coeficiente intelectual, Inteligencia emocional.
Oro, Platino, Titanio.
Tongolele, Marilin Monroe, Shakira.
Pena, Depresión, Esquizofrenia.
Cristo venerado por María Magdalena, Cristo casado con María Magdalena, Cristo con descendencia de María Magdalena.
Sexo con luz apagada, Látigos y cueros, Sexo grupal.
Señales de humo, Teléfonos, Internet.
Cremas, Cirugías estéticas, Botox.
‘Te amo‘, ‘Hasta que la muerte nos separe’, ‘Vete a la mierda!’.

Si bien es cierto las evoluciones son una parte normal y propia del ser humano y su entorno, muchas de ellas son imperceptibles como los cambios en los polos magnéticos de la tierra. Otras, por su parte, tardan menos tiempo en notarse y lejos de maravillar, generan en más de alguno una sensación de curiosidad mezclada con burlonas sonrisas y en otros, simplemente susto. Una de ellas y quizás la más inquietante de todas es la que tiene relación con los cambios generacionales, no a nivel juvenil, ya que a estas alturas ya es imposible saber qué vendrá después de los pantalones a media raja, tatuajes y piercings hasta en la lengua; más bien tiene relación con la ancianidad y sus sorprendentes diferencias tras cada generación.

Hasta ahora guardamos en la consciencia la imagen de la abuelita de 60 años, regordeta y de mejillas sonrojadas que preparaba exquisitos dulces para sus nietos al son de las engoladas voces de los tangos que salían de las radios de dial manual en AM y cuyas letras eran imperceptibles. Los domingos le rezaban a un Cristo perfecto presente sólo en las iglesias y en sus mesitas de noche, mismas en las que guardaban los muchos frascos de cremas faciales utilizadas a diario con un fin específico, pero siempre sin resultados reales. Estaban casadas literalmente hasta la muerte con sus esposos, aunque más por costumbre que por amor, dormían en camas separadas y el sexo simplemente no existía. A su vez, sus maridos vestían pantalones por sobre la cintura y sujetados por suspensores. Bajo los colchones guardaban el dinero que servía de ahorro o para alguna emergencia. Contaban una y mil historias de una y mil vivencias, una y mil veces al ritmo de un juego de cartas con los camaradas.

Hoy por hoy, es posible encontrar a los nuevos abuelos emerger cargados de experiencias nuevas. Resulta fácil encontrar mujeres y hombres sobre los 60 años que se resignan a ser catalogadas de ancianos y lo demuestran vistiendo a la moda, saliendo con sus amistades a comer sushi, a bailar o a algún recital de Alejandro Sanz. Tienen sexo sin mayores inconvenientes aunque sea con ayuda de algún agente externo que potencie o simplemente active sus órganos. Cambiaron las cremas por las cirugías estéticas, escuchan rock en sus aparatos de música modernos. Hacen videoconferencias con sus nietos y manejan su dinero con instrumentos financieros que les permiten viajar por el mundo. Muchos de ellos están separados, no mantienen una relación sin amor y se permiten siempre una segunda o tercera oportunidad, con distintas personas obviamente.

Para nadie es un misterio, el tiempo pasa y a pesar de su relatividad deja huellas imborrables en nuestro cuerpo, mente y alma. La forma en que mostramos tales marcas hacen la diferencia entre ser viejo y parecerlo o sentirse joven y querer parecerlo.

Es difícil imaginar el curso de la vida sin evolución. La pregunta en este caso parece ser obvia, si los ancianos de hoy son el reflejo de lo que fueron en su juventud, ¿Qué tipo de abuelos son los que emergerán de los jóvenes de hoy?. Es solo cosa de tiempo para que la nueva camada de ‘viejos reggeatoneros’ con aros y tatuajes deformados, lenguaje en códigos, amantes del Internet y la comida chatarra, con los pantalones bajo la cadera, colaless, ateos e irreverentes comiencen a mostrarse. Lamentablemente ni usted ni yo estaremos vivos para presenciarlo.

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17 Comments:

Blogger Anita said...

Ira

Un beso.

Anita.

10:40 a. m.  
Blogger Daniel said...

Me basta con imaginarme como van a ser los abuelos que en su juventud escuchaban a Led Zeppelin, o bailaron onda disco, jeje. Saludos

11:15 a. m.  
Blogger Flicka said...

Hasta el sexo, antes no me imaginaba a mis abuelitos fornicanso, pero veo a los abuelitos de ahora, y sí.
Un alcance, nadie o muy pocos, que tenga 60 en la actualidad esa edad, se consideran anciano.
Es un placer leerte.
Un abrazo

7:51 p. m.  
Blogger Flicka said...

Perdón, mi redacción fue pésima. Este teclado es ultra sensible.

FE DE ERRATA:
- fornicando
- esa edad, no debiera ir
-

7:53 p. m.  
Blogger L.A. Rojas said...

Por mi parte, me imaginaba a mis abuelas (no conocí abuelos, a uno muy poco) en actividad sexual. Realmente las escenas eran de culto.

Por mi parte también, me aterra la vejez y espero mantenerme o verme joven hasta los 107 años que pretendo vivir.....pero ni yo me la creo.

Saludos

7:55 p. m.  
Blogger Luna Agua said...

En lo personal solo quiero alegrarme por lo que estàn pasando los "abuelos" de este tiempo.
Estudian, se organizan, quieren reirse, sentir placer sexual, reunirse con otros/as, VIVIR!!!!!!

Bien por eso.
Bien porque los viejos ya nos son solo elementos de sentar en una silla al rincon de la casa.

Hoy han ocupado un espacio de participacion en la sociedad.
Ahora solo nos falta escucharlos.
Ellos, obviamente, tienen mucho que decir.


Saludos

9:55 p. m.  
Blogger Criatura Nocturna said...

Yo no diría "lamentablemente". Espero estar a buenos metros bajo tierra, para cuando aparezcan esos abuelos perreando con sus bastones o con las burritas.

Yo espero que las capacidades me acompañen para seguir pasándola chancho y sino, ya se me ocurrirá algún deporte extremo, mmmm carrera con obstáculos y sin anteojos puede ser una idea.

Saludos nocturnos

10:51 p. m.  
Blogger Pablo Rumel said...

El rey de la obviedad.

Me gustabas más como poeta (y eso que te encontraba pésimo)que como opinólogo ¿por qué no dejas el anémico comentario y te tiras unos versitos?

Saludos.-

2:34 a. m.  
Blogger Viejito Cibernetico said...

Oiga

Por qué no ayuda este viejito y me ayuda con algunas palabras que busco... péguese una vuelta por mi block.

Después paso por acá con más calma.

El viejito cibernético

3:57 p. m.  
Blogger Sigrid said...

yo extrano la calma que trasmitian lso antiguos abuelos, eran un luagr seguro, solido, ahora no siento eso.

12:43 a. m.  
Blogger Viejito Cibernetico said...

Iñor muchas gracias por las palabratos, es muy re-creativo usted.

Vio la cantidad de payasadas que hemos juntado?

El veteclo

8:15 a. m.  
Blogger Rafael said...

Wow, que interesante reflexión, y que curiosidad me genera el poder saber como serán los 'reggaetoneros' de hoy en el mañana... ojalá pudiesemos vivir harto para saciar esa curiosidad...

Saludos!
"between life and death"

1:00 a. m.  
Blogger Negro Astorga said...

Hola gueón.... la verdad yo no me he proyectado tanto,... osea el otro dia me acordaba cuando era pendejo y entre amigos deciamos ¿como será el 2000? .. conchetumare... voy a tener 28 !!!!

Mirame ahora ad portas de los 35... la era del c-"mental" ... osea con cuea me imagino el tata rockero gueno pa las historias y mas entrete que pedro urdemales alive!!! ....


Un abrazo,.... excelente hilada... buena mano mi viejo perro

Atte,

Negro Astorga

1:02 a. m.  
Blogger Blefaroplastía said...

Como dice ataque 77 lo único que no cambia es el cambiar... O algo así.
Interesante custión esa que planteas. Tengo la impresión que en las últimas décadas, probablemente desde la custión hippi, las generaciónes han mantenido a lo largo del tiempo, cada vez más las caracteristicas que los difenciaban de sus padres y abuelos, desafiando el proceso, hasta ahora considerado como normal, de mixtura gneracional.
¿Sucederá en algún momento que no se tránsitará a lo que conocemos como adultez y mantendremos nuestras juventudesez intactas?

Me dio para pensar.

Eso

B.

7:07 p. m.  
Blogger Pipiolex said...

Jejeje.
Me imagino a las abuelas raperas, con los pantalones a medio poto... o las fashion, fanáticas del colaless...
Pero de 70 años!!!

En fin, habrá que ver. Si llegamos.

Saludos desde Chile

9:24 p. m.  
Blogger WALDE said...

La verdad que da un poco de risa y sobre todo curiosidad pensar en como van a ser de ancianos la fauna que hoy transita la juventud...
Espero llegar a verla. ( en todo caso seré parte de ella)
Un abrazo.

12:41 p. m.  
Blogger rafico said...

El cuerpo es nuestra gloria y desventura… los convencionalismos nos atan ojala fuéramos osados para desenmascarar las taras que cargamos… Lo anterior respecto a tu oda: al culo…. (muy bueno).

***

Tiendo con facilidad a deslumbrarme por lo novedoso, lo cual no quiere decir que no aprecie algunas cosas extintas. Hoy existe algo que me deslumbra totalmente, y son los sistemas inalámbricos. Todavía me cuesta dificultad imaginarme cómo es posible que la información este por ahí volando en forma de ondas y uno pueda capturarla.

Me haces pensar en aquellas cosas que harán parte de nuestras historias cuando seamos viejos: Las gruesas toallas higiénicas, las chequeras, los cinemas porno, la tiza, el VHS-Beta, el casete, los discos de acetato, el teléfono fijo, el fax, los lotes cementerio, el rollo fotográfico, el walkman, el cubo mágico de flash, le brocha de afeitar, el pisa-corbatas, el proyector de diapositivas, el beeper, el transformador, las enciclopedias, las medias veladas, el bidé, la enagua…

En lo personal me da melancolía que las cosas envejezcan más rápido que nosotros….

El de la foto es tu pezón? …

6:46 p. m.  

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