viernes, febrero 09, 2007

El Regalo Perfecto


Recibir un presente inesperado es sin duda una de las sensaciones más placenteras que podemos experimentar, pero si este viene envuelto, el placer es doble e insuperable. La textura del envoltorio, el sonido del contenido, el aroma del papel nuevo rodeado por un lazo que, generalmente, termina con un nudo que invita a ser desatado, dejando a cuatro de los cinco sentidos anulados al entorno y enfocados al obsequio que de seguro será una sorpresa.

Si bien es cierto esta reacción es un común denominador entre quienes reciben un regalo, el proceso de apertura tiene diversas interpretaciones, mientras algunos desgarran el envoltorio buscando llegar al contenido lo más rápido posible, otros lo han transformado en todo un ritual que debe manejarse con lentitud, procurando no romper la magia especial que genera una sorpresa envuelta. Hay quienes han llegado a lamerlo antes de abrir y con eso ya tenemos los cinco sentidos involucrados.

Si ponemos atención, esta peculiar sensación se repite en otros actos de nuestra vida, ya sea cuando nos compramos algún artículo, estrenamos zapatos o nos cambiamos de casa.

Algo similar sucede cuando conocemos a alguien que nos agrada y con quien tenemos intensiones de comenzar una relación seria e incluso cuando se trata de una esporádica. Sea cual sea el caso, una vez que hemos sobrepasado la barrera de la desconfianza, tarde o temprano llega el momento de la primera incursión sexual, la cual es comparable con abrir un regalo, aunque con aspectos que pueden llegar a ser menos mágicos y más espeluznantes.

Todos nosotros pasamos en ese instante a ser algo parecido a un obsequio humano, con vestimenta como envoltorio y cuyo contenido es toda una sorpresa que puede o no ser agradable y donde el ritual del descubrimiento se repite, impulsivo y rápido para algunos, planificado y lento para otros, esta vez con todos los sentidos a disposición y donde el gusto esta vez toma un papel preponderante.

Cada botón desabrochado da paso al testeo visual que se alerta a cada lunar existente, a cada cicatriz expuesta, a tamaños, formas y colores. Una vez abierto el regalo los aromas y el tacto nos dirán si es utilizable o no. Los sonidos provenientes de este activarán las papilas gustativas y, en definitiva, a darle uso inmediato. Por mucho entusiasmo que tengamos a la hora de ‘desenvolver el presente’, un contenido de forma irregular, con manchones, mal olor o con apariencia de haber llegado a nuestras manos con un extremado uso anterior, nos hará apagar toda mágica ilusión encendida y una mueca de disconformidad se instalará en nuestro rostro como si hubiésemos recibido un feo e inútil pisapapeles plástico comprado en el ‘todo a $500’. De pasar la prueba de la aceptación en términos de presencia, estaremos preparados para ponerlo a prueba en lo funcional.

En definitiva, cada uno de nosotros somos regalos andantes, dispuestos a ser desenvueltos y listos para un uso inmediato al momento de ser abiertos. La gran diferencia entre un regalo material y nosotros, es que el primero es siempre inesperado, bien recibido y desempacarlo es un placer, mientras que en el segundo se crean expectativas con tan solo ver en envase, mismas que no siempre son satisfechas y la única forma de comprobar el nivel de complacencia es sometiéndolo a uso. De no ser aceptable, basta con visualizarnos como regalos reciclables, pues siempre existirá la posibilidad de ser, para alguna persona, el regalo perfecto.

24 Comments:

Blogger Verónica Reyes Serra said...

La incertidumbre que produce cada sorpresa que se nos va presentando
en la vida, tal como tú dices, en una sensación genial.
La mezcla perfecta de una sana ansiedad con apaciguar las ganas
de saber qué hay tras ese envoltorio.

Buen post.

Saludos y abrazos.

5:13 a. m.  
Anonymous Rocío said...

Conozco el ritual a la hora de abrir un regalo...imagino que cuando se trata de un "regalo caminante", el placer de ese ritual debe ser exquisitamente multiplicado por mil, el problema que es no vienen con ticket de cambio!!!

Antes abría los presentes rompiendo rápidamente el papel...ahora lo hago en forma más pausada, disfrutando la ansiedad que me porduce el descubrimiento del contenido...Me fascina ir experimentando cada uno de los 5, 6, 7...y cada nuevo sentido que se va generando.

Ir descubriendo nuevos aromas, colores, texturas y sabores...se transforma en un gran placer...encontrara "ese" lugar favorito que es tan variable de una persona a otra, es toda una travesía...memorizar cada manchita, cada cicatríz y su historia...dibujar con los ojos cerrados ese cuerpo que tanto disfruto...

Para tener un encuentro cercano necesito la generación de algún "vínculo"...por lo tanto aún no he experimentado desilusiones...supongo que las expectativas están dadas por lo agradable que me resulta su compañía.

En el caso contrario...no tengo muchos pudores con mi cuerpo...cuando logro mirarme a través de sus ojos, tocarme a través de sus manos, saborearme a través de su lengua y olerme a travez de nariz...es una imágen que sorprende y agrada.

Por último...Viva la experiencia!!!...a estas alturas los 0 Km. no me parecen muy atractivos!!!

TQM.

Rocío

PS: fue una agreadable sorpresa encontrar esta nueva actualización!!!!!!!!!

9:17 a. m.  
Blogger Marcel Pommiez Aqueveque said...

Pero... ¿existe el regalo perfecto? ¿O será circunstancial? dependiendo de tus necesidades momentaneas..


Un abrazo

1:03 p. m.  
Blogger Nany said...

Primero y antes que nada, saludar...
Buena analogia... aunque creo que con muchos regalos andantes... solo basta mirar el envoltorio para saber que "no" lo quieres abrir... y otras tantas veces, lo quieres desempacar tan rapidamente que se te olvida que puede ser una verdadera caja de Pandora...
Siempre he pensado que a nivel humano, el envoltorio dice mucho... no me refiero solo a la ropa, me refiero a los ojos y como miran, a la boca; lo que dice, como huele, a las manos, etc... Como es adentro es afuera...
Saludos, excelente post!

2:02 p. m.  
Blogger pancha said...

NUnca lo había pensado de esa manera, ser un regalo por descubrir y mirar a los otros con ojos nuevos cada día parece ser un verdadero "regalo" a la cotidianeidad... un abrazo Ira...

3:49 p. m.  
Anonymous Sole said...

Me gustaría que día a día el solo hecho de compartir y de existir al lado de tu pareja, sea un regalo, no se si perfecto, porque no creo en la perfección, pero si experiencias, momentos, sentimientos nuevos y entregados con el más profundo sentimiento de amor sincero y entero.....
Para mi ese es el "regalo perfecto"...todavía espero a que llegue....

Te quiero mucho

Sole

4:13 p. m.  
Blogger La Revolución de las Costillas said...

Antes, cuando recibía un regalo, nunca lo habría de inmediato, lo encontraba de mal gusto. Ahora, en cambio, lo abro altiro, con cuidado, sin romper el envoltorio, pero de tal forma que pueda ver qué hay en su interior. Así también soy con las personas.
(y después de descubrir qué hay bajo el envoltorio, a disfrutar el regalo!!!) jaja.

10:20 p. m.  
Blogger Clarice Baricco said...

Cuando llegaste a casa te recibí como un regalo, y aún estás como el primer día.
La envoltura cae poco a poco, sin prisas.
Disfrutando de tu ser.
Te quiero, lo sabes.

Qué sigan los regalos que nos da la vida.

Besos

4:13 a. m.  
Blogger Amanda said...

y tu texto fue un regalo espléndido, por su textura, por su color, por el sonido que escuche al leerlo,
que tiempo que no te leía y que bueno haber venido nuevamente por acá
saludos

10:42 a. m.  
Blogger Câline said...

Ay! Y con la falta que me hace mi F.
Con suerte lo veré el fin de semana que viene :D
Ese será el mejor regalo que pueda recibir!!
Un abrazo con mucho cariño.

11:46 a. m.  
Blogger L.A. Rojas said...

La EXPECTATIVA........la base de todo regalo.
Cuando se tiene una cita, cuando se espera algo, cuando se hará algo...eso mantiene el rigor.

Y chuta que es importante........

Saludos!!

1:05 a. m.  
Blogger gaia56 said...

buenísimo post, es un verdadero regalo.

11:46 a. m.  
Anonymous pau said...

Me gustó esa idea de que cada uno de nosotros es un regalo andante, esperando a ser descubierto. Y que cada uno de nosotros puede ser un regalo perfecto...
Al final todo está en probar, si no... ¿cómo encontrar?
Saludos.

12:20 p. m.  
Blogger Pagana said...

Posho, lo de los olores, es indiscutible, pero quíen no tendría cuidado de elegir el regalo por su aspecto, al menos, pulcro?

Otros detalles, son otra cosa... hay algo de lo que no hablaste allí, faltó el afecto puesto en juego. Imprecindible para que los regalos sean bienvenido, así sea un pisapapeles barato...

El objeto de amor, sea estable o eventual se lo dá uno y por lo que uno mismo quiere depositar en el... poco importa, si es usado o fuera de forma, lo que si importa es que tengas algo tuyo que puedas poner en juego y que sientas que el otro te lo puede cuidar...

Ya lo hemos hablado alguna vez.

Un besote.

Diabo Versión 3.2

12:22 p. m.  
Blogger Juan Carlos Morgado said...

El regalo material se abre y deja de ser sorpresa, en cambio el humano es una caja de sorpresa permanente sino deja de ser regalo.




que tengas un buen dia

:)

9:18 a. m.  
Blogger Luna Agua said...

Y qué pasa después de esta primera impresión que solo queda en lo material?

Será que el ragalo material si lo uso realmente me gusta? ¿Será que me da una oportunidad distinta a recibir algo que no esperaba?


Y en las personas. Será que más allá de su fisico hay un ser que me hace reir y me escucha? Será que su mal olor es humano por venir del trabajo duro y extenuante y ahora conversará de gustos afines a los mios??

6:02 p. m.  
Blogger eggy said...

Así funciona la seducción, nos vendemos con nuestras mejores galas, a la vez que salimos de compras, y sí, es una ansiedad bastante similar al de los regalos sorpresa.
Un abrazo.

8:54 p. m.  
Anonymous Anónimo said...

El problema esta en que el papel lo juegan ambos entes, es decir, yo soy regalado y regalo al mismo tiempo, eso me obliga (aunque no me guste mi regalo) a ser al menos un regalo desente. Mi punto es que al parecer estamos obligados a desechar nuestros regalos a la mañana siguiente, y durante la noche, casi por educacion, tenemos que pretender que el regalo que hemos recibido nos gusta, al timepo que debemos parecer un buen regalo ante la otra persona. Uno quidiera botar el regalo a la basura apenas habre el envoltorio, pero... seria de mal gusto, lo mejor es borrar a esa persona de nuestra agenda a la mañana siguiente, cuidando de hacerlo despues que se haya ido.

Saludos

11:50 a. m.  
Blogger Clementina said...

Qué interesante juego o analogía sacaste aquí.
Claro que me llamó la atención esto: " Por mucho entusiasmo que tengamos a la hora de desenvolver el presente’, un contenido de forma irregular, con manchones, mal olor o con apariencia de haber llegado a nuestras manos con un extremado uso anterior, nos hará apagar toda mágica ilusión encendida y una mueca de disconformidad se instalará en nuestro rostro"
Qué quiso decir? Espero que no sea lo que estoy pensando...

3:54 p. m.  
Anonymous gonzalo said...

sí, hay muy buenos regalos en esta tierra, algunos ni papel llevan.

9:27 a. m.  
Blogger Fab said...

amigo irrarazabal!
o como entrar a un blog
y encontrar que ya hay un nuevo post
y leerlo y dscubrirlo.

gracias por la maravillosa analogia
en tus maravillosas palabras.

mucho sentimiento.

2:34 p. m.  
Blogger Águila libre said...

Hola: y te encontré en la casa de Cel y me vine a verte. Me encantó este post. Increíble como describes cada uno de los pasos de desenvolver un regalo y los vas comparando con nosotros mismos hacia el otro. Me atrapó, genial.

Muchos cariños,

María Paz

1:01 a. m.  
Blogger El "Dulzor de Ostras" said...

“…pues siempre existirá la posibilidad de ser, para alguna persona, el regalo perfecto.”

Hermosa forma de cerrar un hermoso post.

Volví, amigo, desde el fin del mundo, pero volví.

10:02 p. m.  
Anonymous altair91 said...

Como un regalo, siempre inesperado, bien recibido y desempacarte fue un placer.

8:35 p. m.  

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