jueves, noviembre 16, 2006

Qué Vergüenza!


Es inútil mantenerse ajeno y aunque nos sintamos seguros de nuestros actos, tarde o temprano aparece gracias al destino que transforma actos involuntarios en algo más parecido a una enfermedad incurable, dejando a su paso atentas miradas en los otros y una incómoda mueca de sonrisa que tiñe de rojo intenso nuestro rostro. Señoras y señores… Su majestad, la vergüenza.

Quedarse atrapado en una puerta giratoria; Estornudar justo antes de saludar de mano a alguien; Sufrir la rajadura de nuestra ropa al nivel de la entrepierna apenas comenzada la jornada y estando lejos de casa; Eructar sin querer mientra está hablando con su jefe; Conversar y sonreír en la sobremesa con un perejil en el diente; Ser sorprendido mirándole el trasero a la pareja de su mejor amigo o hurgueteándose la nariz, son situaciones a las que estamos expuestos diariamente y que son derivadas de nuestra cotidianeidad.

Los niños son grandes generadores de estas situaciones vergonzosas. Es común que ellos repitan en público aquella información que hemos divulgado en la privacidad de nuestro hogar acerca de algún familiar o que den datos íntimos del tipo ’mi papá tiene el trasero peludo’ o 'Mi mamá tiene tetas grandes'. Ante ello no hay mucho que hacer, solo sonreír y dejar fluir la sangre a nuestra cara, esperando que el niño crezca pronto o pensando en dejarlo en casa la próxima vez o siempre.

También existen las vergüenzas evitables, como llegar a una fiesta de disfraces para descubrir que se había cancelado; Vanagloriarse acerca de algún tema que no manejemos sin saber que estamos frente a un experto en la materia; Encontrarse con una conocida y preguntarle acerca de la fecha de parto y recibir como respuesta que su hijo nació la semana pasada o, lo que es peor, nunca estuvo embarazada. Un poco más de preocupación por estar informado o la abstención ante la duda, haría que estas situaciones jamás se transformasen en el deseo de buscar un hoyo para meter la cabeza.

El amor toca nuestra puerta siempre de forma inesperada. A pocos segundos del primer impacto y luego de recuperada la consciencia, es inútil no hacer un barrido mental de todo nuestro ser y más inútil aún el esconder la verguenza de haber comido ajo a la hora de almuerzo o de estar usando la peor vestimenta que tenemos. Si tomamos en cuenta que la primera imagen que entregamos es la más difícil de borrar, la vergüenza hará casi imposible el segundo encuentro. Si logramos pasar a la siguiente fase, las citas nos ayudarán a limpiar la mala imagen que dejamos al principio, permitiéndonos llegar más preparados. En ellas, ahogarse con agua durante la cena y en público, encontrarse con aquella furiosa ex pareja a la cual dejamos hace poco y no de buena forma o pedorrearse después de la primera noche de sexo, nos deja en claro que hay vergüenzas que son inevitables.

Otro ente generador de momentos vergonzosos es el médico. Cuando niños siempre se nos dijo que debíamos usar ropa interior limpia y calcetines sin hoyos, por si teníamos un accidente. Para las mujeres, el ser auscultada por un ginecólogo sumada a la incomoda posición corporal, hace que los pudores salgan transformados en una vergüenza injustificada, más aún si se encuentra en su periodo menstrual. En los hombres, es imposible luchar contra una erección mientas se nos somete a algún examen clínico completo, peor si se trata del urólogo, sobre todo si el doctor es hombre también.

Haga lo que haga, esté donde esté y quiéralo o no, siempre estará latente la posibilidad de sufrir un ataque del destino en su contra, cuyos síntomas son un silencio rotundo y sorpresivo del entorno o la explosión de las carcajadas a su alrededor, seguido del inminente aumento de la temperatura corporal y posterior enrojecimiento del rostro. Sentirá que la tierra se abre bajo sus pies o que hay una cámara escondida grabándole, pero tenga en cuenta que existen tres curas para este fulminante mal: Puede hacer como que nada ha pasado optando por disimular hasta las mismas señales corporales que le delatan; Sumarse a la masa auto ridiculizándose denotando empatía con el medio y mostrando un sentido del humor único; O simplemente… salir arrancando.

Cualquiera sea el caso, tenga en cuenta que puede ser una enfermedad contagiosa, siempre habrá alguien que llegue a tener los mismos síntomas y al mismo tiempo que usted, pero el diagnóstico será distinto: Vergüenza ajena.

46 Comments:

Blogger Verónica Reyes Serra said...

La verguenza es todo un tema. Bueno, hay que decir también
que para muchos es subjetiva: lo que algunos les produce verguenza
o pudor, a otros no les produce nada.
Con el paso de los años, el miedo al rídiculo se va perdiendo. O aumentando.

Buen post.

Un abrazo grande,.

12:31 a. m.  
Anonymous Anónimo said...

IRA!!! POR FIN REGRESASTE!!!
Que quieres que te diga...
Me fue inevitable recordar ese comercial de unas tostaditas que vienen empaquetadas, en la cual un grupo de personas esta en una fila y uno de ellos mira a la mujer que esta atrás diciendo: "Haber, la podriamos dejar pasar... ¿No ven que está embarazada?" ante lo cual la aludida dice: "No... no estoy embarazada"... jajaja, me da mucha risa porque una vergüenza de esas si que es grande.
Mira, mis vergüenzas se resumen en andar mostrarme en traje de baño en la playa... je... lo de la mujer embarazada me ha pasado... Y lo de los niños también... Hace unos diez años una de mis primas vivia atrás de mi casa y siempre pasaba a vernos a la hora del alamuerzo, tenía 3 añitos y nos escuchó conversando de una vecina a mi y a mi madre... nos caía pésimo... Bueno, después esta pequeñita me acompañó a comprar al almacen de la esquina y nos encontramos con esa señora... Entonces la niña se me suelta de la mano, se le acerca, la mira y me dice: "Pima... eta cheñola te cae mal, chelto???"...
Bueno, me quería morir cuando veo a todas las viejas copuchentas del barrio mirandome...
Que otra vergüenza.. No sé, la farándula me da vergüenza ajena... estamos cayendo de a poco en un estado de basura televisiva bien jodida... Y chile tiene que consumir eso... Me da vergüenza ajena ver a la Amalia Granata... O a la Pamela Díaz, aunque en el fondo igual como que me cae bien, pero hasta ahi no mas...
Ah... que me caiga mas o menos bien me da vergüenza igual... jajajajaja
Pero lejos la vergüenza más grande en que puede incurrir alguien, bueno, un periodista en mi caso es jactarse de saber cosas que al final están totalmente erroneas:
"Nooo... si te estoy diciendo que las torres gemelas se cayeron en el 2003... weon, si yo estaba viendo la tele en ese momento... fue el 11 de septiembre del 2003 weon... el mismo año del atentado de España..." Decía un nobel estudiante de periodismo hace unos cuantos meses... Si, si no se actualiza con urgencia va a decirnos todas las informaciones cambiadas. Esa situación la escuche... y me dio vergüenza ajena...
Otra vergüenza que ocurrió en mi ciudad fue la del cambio de guaguas... desde Agosto hasta hace unos días todos revolucionados con el cambio de bebés y justo unos días antes de hacer el cambio definitivo, se produce el mismo incidente de nuevo... Vergüenza nacional... Y esa si que es heavy...
Igual Ira... no puedo evitar recordar ese tema de los jaivas que decía así... (ejem... ejem... ejem...)

VERGÜENZA... CADA DÍA MÁS VERGÜENZA,
de este amor enloquecido,
eso sienten los demás.
Pero,
mientras nos amemos,
no habrá angustia.
Podremos mirarnos y hasta conformarnos,
de la incomprensión...


Eso pues... oiga chiquillo.... no se vuelva a perder de nuevo... NO NOS HAGA ESO DE NUEVO, QUE SE LE EXTRAÑABA POR ESTOS LARES...

Un beso desde la ciudad trueno

.::ALMA::.

12:40 a. m.  
Blogger L.A. Rojas said...

Recuerdo en el colegio, en una clase de francés que salí adelante y en el idioma del amor (como diría algún sr o sra cursi) tenía que decir: "yo tengo calor"
resultado??....dije un equivalente a "yo soy caliente"
(en francés me refiero. Puede ser en ruso)

Desde ahí, por verguenza odié el colegio. Pero esa ha sido una de tantos "condoritos" que me he mandado y que claro, a estas alturas me acostumbré

Ah...recuerdo cuando en un supermercado, estaba muy molesto por una cosa que me sucedió previamente y como el irritable que soy a veces, sin querer le pregunté al niño que ayuda en la caja donde quedaba un tienda cercana. No me contestó y sólo me hizo una seña con la cabeza....como siempre me ha molestado que me traten a "señas", le pregunté si acaso no podía hablar y no dijo nada.
Pero sí un supervisor que estaba ahí que me dice "claro que no, es mudo"

Desde ese momento, descubrí la teletransportanción.

Saludos

9:24 a. m.  
Blogger J a v i e r said...

No hay como despues de una buena borachera, la mañana siguiente empiecen a llegar de a uno los recuerdos de los pastelazos que nos mandamos, lo que hablamos demás, actitudes de "yo te quiero o amigo", o de la inseguridad de saber si realmente te portastes mal, o es solo efecto del alcohol. En esos casos siempre digo....nunca mas bebo...ja!!!aun lo hago

un abrazo
jvr

10:02 a. m.  
Blogger Câline said...

Yo me avergüenzo de mí misma. Me molesta cuando soy impulsiva y hago las cosas sin pensar...

11:57 a. m.  
Blogger Morena said...

Me acordé que mi papa antes cuando veia gente morena decia, mira los alemanes, pero pa nosotros no mas po, no falto mi hermano menor cuando vio a los vecinos que se cambiaban a nuestro barrio y era un poco más que morenitos y mi hermano dijo Papa llegaron a vivir alemanes al lado nuestro, ohhhhhh tragame tierra de ahi mi papa evito este tipo de comentarios, hasta que todos fueramos grandes y cada uno se responsabilizara de sus actos.
Buen post me acorde de varias mas, que darian pa un post mio jaja

12:53 p. m.  
Blogger ¬DonKaoss ® said...

La verguenza alguien decia por ahi... es la esencia objetiva de nuestro subjetivo existir.

siento verguenza de como habla mi hijo...decia aquel hombre jactandose del pequeño.

sin enmbargo los otros, "los testigos"... de aquello. efectivamente sintieron verguenza...no por el niño, sino por su padre, que en definitiva es quien le crio y guio.

y hoy se jacta idiotamente de su propia y responzable siembra.

un abrazo mi buen amigo.

3:12 p. m.  
Blogger eggy said...

jajajaja, muy buena semblanza de la vergüenza y sus derivados...
Me han pasado varias de las situaciones que describes, y me he dado cuenta de que no respondo a un patrón definido a la hora de reaccionar: he disimulado, he corrido, me he reído, todo depende del estímulo del momento.
Lo que no aprendí a manejar aún es la vergüenza ajena, esa sí que me descoloca...
Abrazos desvergonzados para usted!!!

3:43 p. m.  
Anonymous Rocío said...

He vivido más de una de las situaciones que describes...mmm...que comes que adivinas???.

Tal vez una que no mencionaste fue la de ser elegido "Cliente del Año" por una cadena de comida rápida...bueno, esto pertence a aquellas que no se pueden manejar, dejando como única alternativa
recibir con la mejor cara de punto el cetro con forma de pollito! y no saber si sentirse halagado o preocupado por la premiación al mayor consumidor de comida poco saludable durante el año...jajajajaja...la habías oido???

La verdad es que mi umbral del ridículo es bastante alto, pocas cosas de las que hago o me suceden habitualmente me producen vergüenza...o tal vez si me producen vergüenza pero no me incomodan, es que puedo reirme de mi misma sin problemas.

Incluso en el tema "citas" creo que la espontaneidad esta sujeta a vivir mas de una vergüenza, pero eso hace entretenido el encuentro, que lata que si la otra persona es ultra grave y no es capaz de rirse del momento "embarazoso"...si ese es el caso, deinitivamente no somos compatibles.

Haciendo memoria mi ultima situacion embarazosa fue tener que ir de urgencia al ginecologo (el cual es bastante positivo fisica e intelectualmente) en pleno periodo menstrual, vestirme con esas batitas que te tapan nada e invitan a decir "perdón por lo poco, créame doctor con ropa me veo mucho mejor!"...y peor aún, el decide hacerme una eco transvaginal...no todo mal!...aunque terminamos riendonos de lo lindo!

Creo que la más molesta es la del tipo "vergüenza ajena", cuando la(s) persona(s) hace intencionalmente un ridículo de proporciones y una no puede hacer algo por evitarlo...Oh si, esta situacion si que me da mucha vergüenza, cuando por ejemplo tu pareja te hace un escandalo en publico...ufff, claramente en ese escenario debeo decir "un hoyo para Rocío por favor!"


Saludines!!!!!!!!!

Ro.

5:15 p. m.  
Blogger Naky Soto said...

Ira querido:

Mi vergüenza era verde y se la comieron los chivos... ¡he pasado tantas! ¡pero que tantas! Y sí, pertenezco al grupo de los que ríen -a ratos para no llorar, pero la más de las veces porque de verdad son situaciones hilarantes-.

Te digo más, aprender a reirme de mí misma es uno de mis mejores logros, vivir con todas mis dimensiones, hasta mis incomodidades, es, por decir lo menos ¡profundamente liberador!

Un abrazo desvergonzado,

5:24 p. m.  
Blogger Tarí Alcarin said...

UGH! la señora vergüenza, jajaja he vivida tantas, pero contaré dos porque son jocosas. Una reciente y otra bieeeeeennn añeja.

No hace mucho, andaba vitrineando en un mall y de pronto se acerca una chica, me saluda efusivamente, me pregunta por pedro, Juan y Diego y yo: (pensando ... ¿y quién es ella?), con una sonrisa entre roja y nerviosa, sólo atiné a responde: bien, bien, bien .. eee.. este ... ejem ...adiós! Hasta hoy no tengo idea quién era ella.
Y la otra, fue vergüenza compartida pero más para él que para mi.
Mi primer beso, supo a "chancho en piedra" siiiiiiii jajaja y cuando él todo romántico me pregunta: Y ¿cómo estuvo? - con sabor a ajo - le respondi.
Teníamos 15 años.

Besitos, pero con sabor a café.

5:35 p. m.  
Blogger COLECTIVERO_SATANICO said...

Kon los años las verguenzas pasadas son buenas fuentes de risa. Al parecer Kon el tiempo el Kuero se pone mas duro en esto del enrojecimiento...personalmente en la aKtualidad solo sufro por la verguenza "ajena".


Limpiece el perejelcito.


Atte. EL K. SatániKo.

8:04 p. m.  
Blogger Clarice Baricco said...

Después de leer con detenimiento tu texto y pensar en mis verguenzas pasadas, deseo no pasar la verguenza de tu abandono.

Untequieroyuntebesoconunabrazote.

1:04 a. m.  
Blogger Enzo Antonio said...

Muy bueno tu escrito y me hizo recordar que mas de alguna de las verguenzas que describes a mí me pasaron alguna vez. Me encanta comer ajo, y a los 14 años estuve como dos horas sin decir ni pío, después que ella me preguntó ¡¿qué comiste?!
Saludos.

9:37 a. m.  
Blogger Blefaroplastía said...

Te iba a comentar ayer, pero resulta que todo el día iba a ser el coment número 13 y eso es algo que nop puedo tolerar fácilmente. Me da un poquito de verguenza, pero es la verdad no más.

Te quería agradecer por tus comentatarios y por tu hombr ofrecido. GRACIAs


Eso

B.

PD: Esas muestras de cariño siempre me hacen sonrojar.

8:22 p. m.  
Blogger Mary Rogers said...

He logrado manejar las verguenzas, de hecho me siento casi una desvergonzada...en lo propio, las vergûenzas ajenas todavía me desarman.
Besotes

1:55 a. m.  
Blogger Criatura Nocturna said...

Vergüenzas propias y ajenas. Obviamente son más intensas las propias.
Es cierto que con el tiempo uno después se rie de esos momentos difíciles. Seguro que en esa ocasión sólo hubiesemos querido que por arte de magia se abriera un agujero en la tierra que nos absorbiera.

La forma de enfrentarlas ha dependido de la ocasión, aplicándose las tres alternativas.

Y bueno, son cosas que pasan y seguirán pasando.

Saludos nocturnos

3:12 a. m.  
Anonymous Anónimo said...

Ira... ¿Ya no le contestas a tus lectores?
Extraño tus respuestas...

:(

3:35 a. m.  
Blogger arwen said...

...la ultima que recuerdo fue cuando hace un par de meses luego de recorrer muchas tiendas, me compre una falda que me encanto!!!...era diferente y muy a mi estilo....me la puse con una blusa negra y botas...y sali feliz a la pega...era un dia de reunion general de equipo....yo me sentia lindisima y feliz...cuando voy entrando a mi oficina veo a mi compañera vestida con la misma falda...botas negras...y blusa negra!!!!...yo me puse nerviosa...pero un pequeñito que ella atendia en ese momento me salvo la vida...el pequeño me miro a mi y luego a mi compañera...y dijo: tia tienen uniforme ahora? se ven lindas!!!....y ahi reventamos las 2 en carcajadas...y a todo aquel que nos repitio la preguntita en el dia , le dimos la misma respuesta....

10:43 p. m.  
Blogger Irarrazabal said...

Verónica,
Al parecer se va perdiendo... Es que a cada año nos volvemos menos inocentes.

Alma,
Lo del cambio de bebés en Temuco ha sido lejos lo más vergonzoso que he visto últimamente, más que la mentira de los lingotes de oro, más aún que la estafa de Chiledeportes.

L.A.Rojas,
Recordé cuando en un hotel, el recepcionista (que era rockero) le dijo al pasajero Aurtraliano que el el restaurant, la especialidad es 'Fish and Flesh...'

Javier,
Y cuando despiertas al lado de alguien y no recuerdas quien es y menos recuerdas que hicieron???!!! (No lo digo por experiencia personal... me han contado...). De todos modos borracho no vale!

Câline,
Bueno, pero no se enoje...

Morena,
los nños y su inagotable fuente de verguenzas. Imagino la cara de los 'Alemanes'.

Kaos,
Es verdad, los niños muestran lo que nosotros queremos esconder.

Eggy,
Se ha fijado que independiente de la reacción que tengamos, siempre terminamos sintiendo más verguenza por esta que por la situación que la generó?

Rocio,
Ser nombrado el rey del KFC es un tanto vergonzoso... Pero más aún lo es el ser parte de un chat de pinguinitos para niños menores de 10 años....(ssshhhhhh, no le digamos a nadie...)

Naky,
liberador sin duda alguna... el unirnos a la risa que fructifica de golpe nos hace más tolerantes.

Tari,
La primera situación quedó como verguenza ajena, al menor indicio de no saber quien es, ella habría sufrido una de sus peores verguenzas.
La segunda es muy graciosa, jajaja, es o contrario, una verguenza ajena primero y propia al pasar el tiempo.

Colectivero Satánico,
Imagino que su taxi debe reportarle sabrosas situaciones dignas de ser catalogadas como vergonzosas, sobre todo ajenas.

Clarice,
Me averguenzo de mi mismo por estar an lejos de ti.

Enzo,
Me pregunto si le sigue gustando el ajo y como lo hace ahora para no sufrir una verguenza como esa...

Blefaroplastia,
No se sonroje por algo asi... Estoy aquí para cuando lo necesite.

MaryRogers,
Tiempo sin saber de usted...
Imagino que para quienes han estado en el area pública, las verguenzas deben ser manejadas al dedillo. El miedo al ridículo y el pánico escenico no se condice con su trabajo, por lo que entiendo eso de 'desvegonzada'.

Criatura,
Recuerdo la verguenza ajena que sentí cuando vi a una mujer bailando acompasada, sobre una mesa, gritando que era novia al tiempo que cantaba karaoke y luchaba por quitarle el micrófono al cantante estable... jajaja

Arwen,
Eso de la ropa es muy típico, entre tanta ropa con modelos hechos en masa y de distintas tallas, la probabilidad de encontrarse con alguien que viste lo mismo que nosotros en realmente posible. A quién no le ha pasado?, aún así no podemos dejar de sentir verguenza.

Saludos a todos y gracias por venir!!!

12:27 a. m.  
Blogger La hormiguita said...

Excelente artículo. Muy cierto.
Saludos!

4:37 a. m.  
Blogger Anita Sepúlveda said...

Habrase visto tamaña insolencia... ¿acaso ahora es doctor que pone hora de atención?... eso debería darle vergüenza.

Respecto a mis vergüenzas... sería torpe para mi ego desparramarlas aquí.

paz, conciencia y éxito!

9:33 a. m.  
Blogger CEL said...

¿verguenza?, ¿que es?,no se preocupe Ira, que todavia no me demencie, los mejor de cumplir años es que todo se va quedando de lado,como que no importa, como que la naturalidad se va apoderando de nosotros y ante tal evento,la únicas verguenzas que suelo pasar son las ajenas.
Una que recuerdo es de hace muchos años, mi hijo tenia unos 4, vino un familiar a casa, del cual últimamente se hablo en familia de un defecto que tenia, y el niño, sentados ya en la mesa, va y le suelta todo tal como lo habia oido.
en aquellos momentos ¡¡tierra tragame!!.
Este hace solo unos meses, una amiga fue a comprar unos sófas, le recomende un establecimiento donde yo había comprado los mios, la acompañe y a la hora de pagar, se habia dejado el dinero en casa, y suelta ¡¡cojones me olvidado la mierda de el dinero!!. (era un sitio muy fino),asi que yo me puse roja de verguenza, y roja de no poderme reir por la cara que puso la sra. que nos atendió.
Ahora recuerdo donde me averguenzo mucho es escribiendo no pongo los acentos (chsss,chsss,no me acuerdo). esta es la poca verguenza que me queda.

Un abrazo.

11:30 a. m.  
Blogger Mis Nuevos Aires said...

Mire su mail, hay información del Club de Lulú!

Gracias!

6:48 p. m.  
Blogger Pablillous said...

las verguenzas..de verdad me da verguenza acordarme..lo juro..es que he metido tanto la pata y la he cagado tantas veces ..nunca me avisan je je


abrazos

10:54 p. m.  
Blogger Luna Agua said...

Al recordar mis verguenzas de años atrás me da rabia, porque eran tonteras que pude haber superado.
No se si el ahora verlas así, como tonteras, será prueba de madurez o pérdida del pudor, pero ahora me siento más arremetida para algunas cosas.

Las verguenzas de la niñez marcan, son crueles y forman en gran medida nuestra linea con la vida.
De esas me acuerdo todavía y cuando las recuerdo aún me averguenzan las situaciones. Traumas no superados?? Puede ser.
Pero hay otros que por el conocimiento los superas, obvio. Recuerdo que mis compañeros de neseñanza básica se reían de mi apellido materno, pues es mapuche. Sudaba entera cuando pasaban la lista con los dos apellidos. Era fatal. Después cuando aprendí a valorar la cultura mapuche pues comenzé a decir mi nombre con mis dos apellidos y bien fuerte y claro.

Al parecer hay verguenzas que florecen porque a los demás les incomodas, claro que otras, es realmente "meter la pata"!!!


Saludos Ira

11:29 p. m.  
Blogger Anita said...

Siempre he tenido una personalidad espontánea, muy expresiva, pero a medida que va pasando el tiempo he ido siendo más cauta en mis actos.
Claro que después de haber "metido las patas" 5 mil veces... y haber pasado 20 mil "vergüenzas" o "planchas" como le digo yo....pero bueh!
El último numerito que me mandé tiene relación con los últimos post que he escrito.
Ahora tengo que apechugar no más... "apechugar"...jajajajaja
con eso no tengo problema.
Me dio risa.......lo siento.

Anita.

10:45 a. m.  
Blogger L.A. Rojas said...

chuta......omití lo de la "verguenza ajena". Vivo con ello y con tal altanería, que me compadezco de muchos de mis semejantes.......mejor dejemoslo en similares. "semejantes" sería una pesadilla para la humanidad en realidad.

Saludos de nuevo!!

12:14 p. m.  
Blogger rafico said...

He pasado tantas penas que el cuero arrecia.
Muchas de las que has comentado las he padecido...

Un abrazo...

12:31 p. m.  
Anonymous Rocío said...

Ehhhh...este...dijiste pinguinitos???...yo no se nada de un par de pingunitos azul y negro, que viven en un iglu!!!...jajajaja...Ufff, sanguchito de palta!!!...ni te aprietan!!!.

Te deseo toda la suerte del mundo, en la obtención del "pollito de oro"!!!...por favor no te olvides de nosotros, los simples mortales, cuando seas toda una celebridad!


Ro

1:17 p. m.  
Blogger Dr Mancha said...

Que buena reflexión y que verdadera, nadie puede decir que nole ha ocurrido. Sin embargo, que aburrida y triste sería la vida sin esos inevitables pero sabrosos chascarrillos...la gracia esta en estar siempre en la vereda del espectador y no en la de los actores...para sumar te cuento que la experiencia me ha enseñado que cuando un paciente viene acompañado es mejor preguntar "que parentesco tienen?" pues más de una vez dije: "bueno, lo de su padre no es grave..." "...es mi marido doctor" en fin, pasa y seguirá pasando, y será alimento de los comediantes....un abrazo, lamento no haber podido compartir más en tu visita a Santiago.

Marcelo, Tu doctor.

1:54 p. m.  
Blogger Abril said...

¿Querés saber algo?... lo mejor es unirse al coro de risas, y si sólo hay silencio, reírse solo. Una buena forma de que la gente de tu alrededor diga "a otra cosa, mariposa" es no darle tanta importancia al asunto...

Un besote grandote.

2:42 p. m.  
Blogger Câline said...

Hoy fui impulsiva de nuevo y creo que me quedó mal... al menos no sigo molesta conmigo misma y extraño y mucho! A mis amigos del CP.

6:43 p. m.  
Blogger Bandida said...

Mi umbral de pudor es bastante bajo por lo que no me averguenzo fácilmente. Al revés, a los otros les da verguenza escuchar lo que yo les digo. Es que la franqueza es una de mis virtudes ambivalentes.

Me gustó leerte. Eres súper transparente.

Volveré,

BB

3:30 a. m.  
Blogger Irarrazabal said...

Hormiguita,
Gracias...

Ana,
Solo pretendía sacarla del estado en el que se encuentra... Que verguenza!

Amiga CEL,
Por la boca muere el pez!!!, jajaja... Nuestros actos más impulsivos siempre nos llevan a más de alguna verguenza.

Pablo,
A usted lo imagino imposibilitado de ruborizarse por algo... o quiero decir que usted sea un desvergonzado, solo que su sentido del humor es su mejor arma contra las verguenzas.

LunaAgua,
Es cierto... Las cosas que incomodan al resto por lo general provocan verguenza en nosotros... Injustificada, por lo demás.
Lo de su apellido no lo tlero. Hay una señora que tiene un blogcillo, que afirma tener una aversión a todo lo mapuche!!!, eso me da verguenza ajena!

Anita,
Su personalidad chispeante y alegre son un escudo contra las verguensas!

L.A Rojas,
Debo entender que usted se averguenza del resto en general?
Lo de 'semejantes' o me parece tan terrible... créame.

Rafico,
Lo bueno de esto es que son universales!!

Rocío,
Que concursos literarios ni que mister blogger... ey del pollo frito, jajaja. Al menos engo comida gratis por un año!, asi vale la pena la verguenza...

Mancha,
No siempre nos toca estar en la vereda del espectador. Lo entretenido es recordar nuestros propios chascarros... El momento vergonzoso durará nos segundos, el recuerdo... por siempre!

Abril,
Cierto!, pero qe no se pase la mano, que terminamos siendo los únicos riéndonos!, eso sería peor.

Câline,
Amiga, esta bien ser mpulsivo, es parte de nosotros. También e extraño, pronto todo pasará, te lo aseguro!!!, Haré fuerzas por ello.

Bandida,
Existen personalidades más fuertes que de seguro nos hacen pasar más de alguna verguenza... Bienvenida!

Gracias a todos por venir!

4:08 a. m.  
Blogger FuriosaCanifru said...

Te vengo a agradecer tu visita, de todas mangueras!!!!

También te había visto por ahí pero no te había visitado. Flojera nomás.

Hartos fans tienes. Me alegro.

Gueno, a lo mio. Leí sólo tres post, para hacerme una idea nomás, y el cuento donde la novia se vuelve loca lo encontré genial, porque jamás me imaginé que se lo iba a estar comiendo a él!!!!

Placer culpable sería cuando me como un chocolate gigante sola y me siento la cerda más cerda del universo.

Y sobre la verguenza, que lata, pero yo lo que hago es reirme de mi misma. (Con el ginecólogo cero rollo).

Un gusto y te leo.

9:43 a. m.  
Blogger Pamela said...

huy yo soy manda hacer pa meter las patas, paso cada plancha...
pero te voy a contar la que mas me marco hace ya varios añitos...
Estaba esperando la micro con una amiga justo al lado de una tapa de alcantarillado que estaba rota, cuando de pronto llegan unos conocidos de mi amiga... eran guapos hay que mencionarlo... pero al dar el paso para apoyarme en su hombro y darle el correspondiente beso en la cara, mi pie se metio en el oyo de la alcantarilla, casi se me sale la chala, ya a esa altura esta roja como tomate, pero al levantar la vista.... estaba afirmada de su "Miembro"....
Esa si fue plancha.... pero estaba bien afirmada jajajjajajaj

1:02 p. m.  
Blogger Juan Carlos Morgado said...

Tantas veguenzas uno junta con el tiempo que pasan a ser cotidianas pero siempre aparecen nuevas.

Cuando pequeño fui muy vergonzoso pero al pasar el tiempo entendí que debía superarla y cada día me entorpece menos.

Que tengas buen día

:)

9:46 p. m.  
Blogger Då®th Pëgå$ø Nåzgü£ † ™ said...

ufffffffffff

ke temaso resulta ke yo al menos como todos creo yo he pasado por todo tipo de verguenzas

unas mas ke otras claro lo bueno es ke uno despues se recuerda y se rie del asunto a menos ke sea tragico

oiga un blogger necesita nuestra ayuda!!

informese please http://achib.blogspot.com

muchas gracias desde ya

nos leemos y te esperamos

10:30 p. m.  
Blogger Rafael said...

Ufff gran enemiga de todos... bendita verguenza. Dependiendo de la situación, creo que la mayoría del tiempo opto por reirme de mi mismo... aunque hay otros momentos en los que se hace imposible.
Como tu bien dices parece un diagnóstico contagioso... si no le pasa a nadie más... cuidémonos... pues nosotros podemos ser los próximos je.

Saludos!
y gracias por pasar por mi blog

PD: excelente post!

12:57 a. m.  
Blogger Anita said...

Te vengo a invitar al Cumple de mi Princesita de ojos Celestes.

Anita.

10:49 a. m.  
Blogger el mono azul said...

Con el paso de los años va quedandose atrás la palabra mágica...aunque...quién no tiene ganas de que le trague la tierra si llega a una fiesta de gala vestido de Papa Noel...???

5:34 p. m.  
Blogger Piggy Sue said...

Tremenda lista... se las mandó.....afortunadamente, tengo la sgte tesis. A medida que nos vamos haciendo adultos, vamos aumentando la tolerancia a la vergüenza.... O sea. Qué quiere que le diga, si me pillan en alguno de estos percances, trato de salir airosa, digna, o me hago la loca, o me hago la payasa pa' hacerme la chistocita y salir lo menos dañada posible, o bien , cara de palo, me hago la gil.
¿No les pasa a otros???????

5:37 p. m.  
Blogger Piggy Sue said...

acabo de leer los otros comments y en realidad veo que andamos muchos por las mismas.....

5:40 p. m.  
Blogger WALDE said...

Muy bueno tu ensayo sobre la vergüenza, quien puede dejar de sentirse reflejado en alguna de las situaciones que comentás... sería largo mi comentario si yo me pongo a enumerar las mías
Un saludo grande

7:51 p. m.  
Blogger Pablillous said...

ja jaaj
con lo gordillo que estoy..medio empelota en el suelo no tiento a nadie creame..

abrazos

4:00 a. m.  

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