
Si bien es cierto está comprobado que nuestra personalidad es una mezcla de cada una de las aquí descritas (y varias otras más), la sola intensificación de alguna de ellas hace que perdamos en cordura y ganemos en rechazo social.
(Esta no es una descripción médica real y completa)
Narcisista
Poseedores de un sentido de superioridad y sobrevaloración exagerada de sí mismos. Su grandiosidad les impide aceptar críticas y fracasos, cuando estos se presentan suelen reaccionar con ira o tristeza profunda. Viven presumiendo que otros le envidian y esperan ser admirados. Utilizan su supuesta popularidad para utilizar a otros y sienten la necesidad exhibicionista de atención, por lo que suelen ser tildados de egocéntricos y arrogantes.
“Yo soy más especial que los demás”, “Nadie debe frustrar mi búsqueda de placer y status”, son las frases que más le identifican.
Histriónico
Llaman fácilmente la atención con su comportamiento teatralmente exagerado, tal conducta les lleva a establecer relaciones en forma rápida, pero superficialmente. Sus emociones son exteriorizadas con gran gesticulación facial y corporal, por lo general ideadas solo para empatizar y provocar la simpatía fácil del resto. A menudo sexualizan sus conversaciones sin necesariamente estar buscando contacto sexual, mas bien intentan sentirse protegidos. Tienden a ser hipocondríacos o a exagerar sus problemas físicos para obtener atención y al momento de un conflicto las consecuencias son devastadoras.
“Las emociones hay que expresarlas rápida y directamente”, “El atractivo es lo más importante de mí mismo”, resumen su conducta.
Obsesivo-Compulsivo
Analíticos y cerebrales, seres de palabra y estrictamente formales. Al ser exacerbadamente responsables, no toleran los errores y suelen analizar cada detalle de sus tareas, al punto de poner demasiado énfasis en ellos restándole importancia al objetivo final, por lo que rara vez sienten satisfacción con sus logros.
Siendo mayormente racionales, suelen sentirse incómodos con situaciones que no pueden manejar, por lo que una relación sentimental se traduce en una tortura.
Si su mente hablara diría:“Hay que tener en cuenta los detalles, ya que ello reduce los errores”, “Las emociones deben ser controladas”.
Pasivo-Agresivo
Negativos por naturaleza. Tienden a castigar y/o controlar a otros adquiriendo compromisos, que a menudo saben que no pueden cumplir, para luego sabotearlos sutil y lentamente. De carácter malhumorado, esconden una hostilidad que nunca verbalizan.
No hay mejor forma de caracterizarlos que con las frases: “Cualquiera puede darte la espalda”, “Tengo que evitar mi cólera ya que eso es peligroso”.
Antisocial
Mayoritariamente hombres, se muestran insensibles ante los derechos del resto. Tienden a explotar a los demás en beneficio propio. Sus conflictos son expresados de forma impulsiva y violenta. No toleran las frustraciones y, a pesar de ello no modifican su conducta, pues tienden a culpar a otros por los daños que causa su propia actitud avasalladora e irresponsable. Tienen tendencia al alcoholismo, toxicomanía, desviaciones sexuales y a la promiscuidad, debido a su postura contraria a las normas éticas y sociales.
“Si otros sufren por mi conducta es su problema”, “Solo los tontos siguen las normas”.
Límite
Mayoritariamente mujeres, se muestran inestables en todo aspecto. Sus relaciones suelen ser tormentosas e intensas. Pueden cambiar con facilidad de estado de ánimo, pasar del amor profundo al odio visceral en cuestión de minutos, nunca se encuentran en un estado neutral y sienten necesidad exagerada de sentirse cuidadas y protegidas. Al igual que el antisocial, puede caer en promiscuidad, alcoholismo y drogadicción, pero por sentirse falta de afectos.
Su sentir es: “Mi dolor es tan intenso que no puedo soportarlo”, “Mi cólera domina mi conducta, no puedo controlarla”
Paranoide
Generalmente fríos en sus relaciones, pues sospechan de todo y de todos. Ven intensiones malévolas en actos triviales y hasta positivos de otras personas, incluso de los cambios naturales o hechos fortuitos. Tal suspicacia conduce al rechazo de los demás, lo que en cierta forma pasa a justificar los resquemores originales del paranoide.
Son incapaces de ver su propia responsabilidad en los conflictos y para no arriesgarse suelen ser de conducta aislada y retraída.
“La gente tiene intención de dañarme”, “Estar cerca de alguien implica que encuentren mis puntos débiles y me hagan daño”
Si te encuentras con alguien cuya personalidad se asemeja a las anteriores, es mejor solo sonreir y dar un paso al lado si no quieres verte involucrado en relaciones poco sanas. Nunca intentes modificar su conducta, para ello están los psicólogos.
Si te ves reflejado en alguna... pide ayuda, nunca es tarde.